Share This Post

Juegos de Rol

La Fuga de Colditz

Portada La fuga de Colditz

El objetivo del conocido y clásico entre los juegos de mesa es emular al mayor Patrick Robert Reid y lograr escapar de Colditz, la inexpugnable prisión alemana de la II Guerra Mundial. El mítico juego de tablero está basado en una serie de televisión que algunos recordarán (cada vez menos) y tiene un nuevo diseño de la mano de Devir que mantiene toda la emoción y encanto que la primera ya tenía y que los más veteranos seguro que recuerdan. Su recreación, en colaboración con Brian Degas (guionista y creador de la serie de televisión y del juego original) mantiene todos los elementos que lo hicieran todo un éxito en su época. Podrás asumir el papel de las Fuerzas de Seguridad alemanas o ponerte en la piel de uno de los Oficiales de Fuga responsable de los intentos de escape de su grupo de prisioneros.

Históricamente, el Castillo de Colditz fue una prisión de máxima seguridad para Oficiales prisioneros de guerra del bando aliado durante la Segunda Guerra Mundial. No era tan sencillo hacer desaparecer a un oficial que a sencillos soldados que morían a miles en los campos de batalla y en los de exterminio nazis. Se daba la casualidad que todos estos Oficiales tenían antecedentes de intentos de fuga anteriores, así que Colditz era la más especial de las prisiones, dedicada a evitar las fugas de los especialistas en escapismo. “La Fuga de Colditz” simulaba los intentos de fuga de los prisioneros. Un máximo de cinco jugadores, los Oficiales de evasión, que competían en conseguir que los prisioneros escapasen. Otro jugador era el Oficial alemán que desplegaba sus guardias para evitar las fugas con un límite de tiempo (generalmente dos horas)

Los prisioneros debían conseguir las cartas de “Equipo” necesarias para escaparse del Castillo y el “Kit de fuga” (que incluía elementos de ayuda indispensable para que la evasión pueda llegar a buen término una vez traspasados los muros de Colditz. Otro trabajo complicado era no acabar en las Celdas de aislamiento. Para ello podían ocultarse de los guardias en los Escondites, cavar túneles para sortear las murallas, hacerse con el Coche del Comandante, intentar una desesperada Fuga a vida o muerte (que solía acabar en muerte, todo sea dicho), esquivar los reflectores y también colaborar entre ellos en su lucha contra el Oficial Alemán. Su huida, en caso de ser coordinada de alguna manera, se convertirá en un infierno para el Oficial alemán que sin embargo, por regla general, siempre tuvo el mayor porcentaje de victorias con respecto al grupo escapista.

Originalmente publicada en España a principios de los años ochenta, “La Fuga de Colditz” fue una verdadera revolución en los juegos de mesa solo comparable a lo que, también en su momento y condiciones adecuadas, fue “El Imperio Cobra” (con la diferencia de que este último era un producto patrio de fantasía que tuvo un gran predicamento en el público en general y el juego que nos ocupa fue, quizás, más elitista) y con el que guarda muchas similitudes en la limitación temporal y la capacidad de robar carta o no dependiendo del resultado de la tirada de dados. Las ediciones de 2006 y 2013, ya realizadas por Devir Iberia, corrigieron muchas de las erratas que podían encontrarse en la caja original y en las instrucciones. El dibujo, de unos soldados escondidos tras unos matojos mientras los soldados nazis los están buscando, fue sustituida por una más sobria e impresionante: la prisión de Colditz iluminada y vista desde el exterior.

A pesar de que no estar hablando de un juego de hace cuatro días, sino de 1973, su diseño fue tan cuidado y magnífico que sigue siendo todo un desafío hoy en día partida tras partida. Su aspecto más negativo, pero que no puede ser mejorado, es el gráfico: la acción transcurre sobre un mapa dividido en hexágonos que es la copia fiel de la prisión del castillo de Colditz, y eso poco se puede variar. Quizá las ilustraciones de las cartas podrían haber sido variadas o las fichas representativas de los oficiales de fuga y los soldados alemanes, si bien es algo que no añade nada al resultado final. Del mismo modo, el contenido documental del interior de la caja no es útil para el juego, pero ayuda a ambientar a los jugadores de tal manera que puedan sentirse inmersos en la historia. Curiosamente, además, fue el primer juego de mesa fruto de una serie de televisión (lo que hoy denominamos merchandising).

Un juego con mucha solera pero que todavía es capaz de proporcionar horas de diversión.

Ficha técnica
Título original: “Escape from Colditz”.
Creador: Bob Brechin, Brian Degas, Major P.R. Reid.
Año edición original: 1973.
Nº de jugadores: 2 – 6.
Duración de la partida: Aprox. 2 horas.
Edad recomendada: +14 años.
Editorial: Steve Jackson Games / Edge Entertainment.

Share This Post

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

Lost Password

Register